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Mi bebé tiene los pies planos, ¿qué puedo hacer?

Mi bebé tiene los pies planos, ¿qué hago?

Ver a un bebé con los pies planos puede sorprender, sobre todo cuando empieza a dar sus primeros pasos. Sin embargo, es muy frecuente. El pie evoluciona de forma natural durante el crecimiento. Entender este proceso ayuda a quedarse más tranquilo y a acompañar al pequeño sin hacer nada innecesario. Verás que, en la gran mayoría de los casos, todo sigue su curso por sí solo.

¿Por qué tienen los bebés los pies planos?

Antes de preocuparse, es importante entender qué se está observando realmente. El pie de un niño no es una versión en miniatura del pie de un adulto. Tiene su propio proceso de desarrollo.

Una etapa normal del desarrollo

En los bebés y los niños pequeños, tener los pies planos suele ser completamente normal. Bajo el pie hay una almohadilla de grasa, a menudo llamada «grasita de bebé», que oculta en parte el arco plantar. Por eso, cuando el niño se pone de pie y apoya el peso sobre ellos, sus pies pueden parecer totalmente planos.

Así pues, no es nada extraño que un niño de 18 meses tenga los pies planos. El arco plantar evoluciona progresivamente durante el crecimiento y el pie de los más pequeños sigue siendo especialmente respetuoso.

En la gran mayoría de los casos, se trata de una etapa normal del desarrollo del pie infantil, no de una anomalía que haya que corregir. La forma del pie seguirá cambiando durante varios años, a medida que el niño crezca, camine y desarrolle sus habilidades motrices. 

Un arco plantar que aparece progresivamente

El arco plantar del niño se desarrolla de forma gradual.

En los bebés y los niños pequeños, los pies suelen parecer planos: a los 18 meses, aproximadamente el 97 % de los niños tienen los pies planos.

Este aspecto se debe, entre otras cosas, a la almohadilla de grasa situada bajo el pie y a la hiperlaxitud ligamentosa característica de los más pequeños. A medida que crecen, la forma del pie cambia y el arco plantar suele hacerse más visible.

Esta evolución no termina a los 3 años. Continúa durante la infancia y puede prolongarse a lo largo de toda la primera década. Algunos niños seguirán teniendo los pies planos al crecer, sin que ello sea necesariamente anormal o problemático.

Por tanto, no hay motivo para intentar «formar» el arco plantar de un niño pequeño ni acelerar artificialmente su desarrollo.

¿Cómo evoluciona el pie de tu hijo?

El pie no cambia de un día para otro. Se desarrolla progresivamente, a través de las experiencias y el movimiento.

El movimiento como motor del desarrollo

Cuando un niño camina, utiliza los pies a cada paso. Esto fortalece los músculos de forma natural.

Caminar descalzo es especialmente beneficioso. El pie percibe las texturas, se adapta a las superficies y trabaja más.

Caminar sobre arena, hierba o incluso una alfombra mullida estimula los puntos de apoyo. Esto ayuda al pie a desarrollarse sin restricciones.

Esa libertad de movimiento es esencial.

Cada niño tiene su ritmo

Algunos niños desarrollan rápidamente el arco plantar.

Otros tardan más.

Un niño puede tener los pies planos durante varios años sin que sea anormal. En la mayoría de los casos, se corrige de forma natural.

El pie evoluciona junto con el resto del cuerpo a medida que el niño crece. Sigue su propio ritmo.

No hay un calendario estricto que cumplir.

¿Cuándo hay que preocuparse?

La mayoría de las veces no hay que hacer nada. Pero es normal tener dudas. No se trata de vigilar cada detalle, sino de prestar atención a algunas señales.

Cuándo conviene pedir una valoración

El pie plano en los niños suele ser fisiológico y no requiere tratamiento. Sin embargo, se recomienda consultar a un profesional sanitario si tu hijo se queja de dolor, tiene molestias al caminar o sus pies parecen especialmente rígidos.

Una forma de caminar inusual, dificultades de equilibrio o la tendencia a caminar de puntillas también pueden ser motivos para consultarlo.

El objetivo es simplemente comprobar que se trata de un pie plano respetuoso y sin síntomas.

La relación con la alineación de las piernas

Los pies planos pueden ser más visibles en un niño que también tiene rodillas en X, o genu valgo. Ambas características son frecuentes durante el crecimiento y no significan necesariamente que exista un problema.

La alineación de las piernas evoluciona de forma natural durante la infancia: el genu valgo suele ser más pronunciado hacia los 3 o 4 años y después disminuye gradualmente hasta acercarse a la alineación adulta hacia los 7 años.

En la gran mayoría de los casos, esta evolución es fisiológica y no requiere corrección.

¿Hay que hacer algo si tu hijo tiene los pies planos?

En la gran mayoría de los casos, un pie plano respetuoso y sin dolor en un niño no requiere tratamiento. Evoluciona de forma natural durante el crecimiento y no es necesario intentar formar ni corregir el arco plantar. 

Favorecer el movimiento libre

La actividad física desempeña un papel fundamental. Permite que los músculos del pie se fortalezcan de forma natural.

Deja que tu hijo explore. Gatear, caminar, correr, trepar… todo cuenta.

El movimiento es tu mejor aliado para acompañar su desarrollo.

Elegir el calzado adecuado

Cuando tu hijo empieza a llevar zapatos, estos no tienen la función de formar ni «corregir» su arco plantar. Los estudios muestran que el uso de calzado corrector o plantillas con soporte para el arco no modifica la evolución natural de un pie plano respetuoso y sin dolor.

Es preferible elegir zapatos flexibles, adaptados a la forma del pie del niño, con espacio suficiente para los dedos y una suela plana y flexible que no dificulte sus movimientos.

El objetivo no es sostener artificialmente el arco plantar, sino calzar al niño sin intentar corregir un pie que evoluciona de forma natural durante el crecimiento.

¿Hay que usar plantillas?

Las plantillas ortopédicas no son siempre necesarias para los niños con pies planos. En un niño con pie plano respetuoso y sin dolor, no corrigen el arco plantar ni modifican la evolución natural del pie.

Sin embargo, pueden prescribirse en determinadas situaciones, especialmente cuando el pie plano causa dolor, para aliviar los síntomas.

Si no hay dolor ni molestias, un pie plano fisiológico generalmente no requiere plantillas ni ningún tratamiento específico. 

Acompañar de forma natural el desarrollo del pie de tu hijo

El pie de tu hijo está en pleno desarrollo. En la mayoría de los casos, un bebé con los pies planos no necesita ninguna intervención especial.

Con el tiempo, el arco plantar aparece de forma natural. El movimiento, el juego y unos zapatos flexibles bastan para acompañar esta transformación.

Confía en ti. Tu hijo desarrolla su equilibrio a su propio ritmo.

Y para ayudarlo en el día a día, puedes descubrir los modelos de zapatos flexibles y fáciles de poner que ofrece Pasitos de Gigante. Respetan el movimiento natural del pie y acompañan cada etapa de su crecimiento.

Referencias

  1. Dusabe J.-P., Docquier P.-L. Pied plat de l’enfant. Servicio de Ortopedia, Clínicas Universitarias Saint-Luc, Universidad Católica de Lovaina, 2013.
    El documento recuerda, entre otras cosas, que el pie plano es fisiológico en los niños pequeños, que no debe tratarse un pie plano idiopático asintomático y que las plantillas ortopédicas no modifican su evolución.
    Consultar el documento de UCLouvain

  2. Wenger D.R., Mauldin D., Speck G., Morgan D., Lieber R.L. Corrective shoes and inserts as treatment for flexible flatfoot in infants and children. Journal of Bone and Joint Surgery American, 1989; 71(6):800-810. DOI: 10.2106/00004623-198971060-00002.
    Estudio prospectivo aleatorizado: después de al menos tres años, la evolución de los niños que llevaban calzado corrector u ortesis no difería significativamente de la del grupo sin tratamiento.
    Consultar la publicación

  3. Evans A.M., Rome K., Carroll M., Hawke F. Foot orthoses for treating paediatric flat feet. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2022, número 1, CD006311. DOI: 10.1002/14651858.CD006311.pub4.
    Revisión sistemática de 16 ensayos y 1058 niños. Los autores concluyen, entre otras cosas, que, en ausencia de dolor, no hay pruebas que respalden el uso de costosas ortesis plantares en niños sanos con pie plano flexible. La certeza global de los datos disponibles sigue siendo baja o muy baja.
    Consultar la revisión Cochrane